Adecuada, intermedia y de punta

Otra división de la tecnología busca agruparlas de acuerdo a su nivel de innovación y el lugar en el que se ubican. Así, la tecnología adecuada, también conocida como apropiada, se entiende como aquella que requiere pocos recursos, es más barata y tiene un bajo impacto ambiental en comparación a tecnologías más grandes y en ocasiones, dañinas.
Una estufa Lorena, hecha de lodo y arena, es un ejemplo de tecnología intermedia que se implementa en localidades marginadas para tecnificar a una población que cocina en fogatas o fotones.
“En Papua Nueva Guinea hacían hachas de piedra hasta hace dos décadas en un curso de contenidos prácticos”, ejemplifica el fundador de la revista Wired, Kevin Kelly. La tecnología adecuada es una de fácil adopción e implementación, y por lo general, promueve los valores de la salud, la belleza y la permanencia.
En el lado contrario se encuentra la tecnología de punta, que es más que nada un término publicitario que pone énfasis a las últimas innovaciones en determinada tecnología. Este tipo de avances generalmente implica un uso de muchas tecnologías, como la robótica, que utiliza la mecatrónica, la electrónica y la programación, por ejemplo.
En un término medio queda precisamente la tecnología intermedia, propuesta por algunos analistas para designar a aquella que utiliza elementos de la tecnología de punta en aplicaciones de la tecnología adecuada. Podría ser el caso de la telefonía móvil, que por medio de equipos de bajo costo pudo llegar a países en desarrollo para mejorar sus medios de comunicación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario